miércoles, 1 de julio de 2009

QUE ME MATEN

Que me maten si esto no es el infierno, pero el infierno en primera fila. Si no, no lo entiendo. En dos horas me he duchado tres veces y no me he secado con la toalla, pero he abierto la puerta del frigorífico, al menos, cinco veces para refrescarme la dermis. Juro que he tenido la tentación de cerrar la puerta conmigo dentro, todas las veces, lo vuelvo a jurar. Creo que seguiré amenazando con volver. Aún queda tarde y continúo sudando como una marmota. No sé porque escribo esto ¿acaso sé yo si sudan las marmotas? la verdad es que no recuerdo qué cara tienen las marmotas. Esto si que es grave ¿serán efectos colaterales debidos al calor que soportamos, estos días, los que no tenemos aire acondicionado en casa?, es igual, tampoco pienso comprármelo, no porque no quiera contribuir al deterioro de la atmósfera o porque el piso no es de mi propiedad o porque los vecinos se pongan tontos, que va…, que va. No, es que me cuesta un ovario y no estoy yo para regalar ovarios precisamente. Es más barato meterse una sesión de frigorífico entre pecho y espalda. ¿Tendrá razón mi admirado Vilas respecto al los efectos del calor en la inteligencia? http://manuelvilas.blogspot.com/ Seguro que la tiene, menos mal que yo de eso tengo poco.
Voy a ver si queda algo para beber en el frigorífico…

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