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viernes, 7 de agosto de 2020

UN MUNDO QUE CAMBIA -10



 


Siempre me he preguntado, pero últimamente más, si en todos estos años de política democrática en España ha existido algún político, y hablo de cualquiera de los partidos, que pudiera asegurar con toda sinceridad y sin miedo a quemarse las manos, o la nariz, que no ha aprovechado de una forma u otra su posición de poder frente al resto de los mortales en alguna ocasión. Para que hablar de los grandes o no tan grandes empresarios, o de los dirigentes sindicales, o los altos funcionarios del estado o de la banca o, incluso, el comercial más sonriente de la ciudad. Al grano, a estas alturas, no creo que nadie con un mínimo de poder sobre otros se atreviera a poner algo suyo en la fogata. Y es normal. Que a la mayoría de los ciudadanos de a pie nos parezca normal es lamentable, lo sé, pero es una realidad que hemos heredado como se heredan las orejas del abuelo. Queramos o no nadie se comporta del todo como debería hacerlo y sí como puede. Algunos ni siquiera comprenderán de qué estoy hablando porque han hecho de ello su forma de hacer las cosas. Y¿Porqué es tan tentador el mal y el bien tan poco seductor?

Recordáis estos párrafos del tercer capítulo que hablaba de La Reforma... y La Contrarreforma? Pués aquí están para ayudar a tal propósito, prestad atención:

La cuestión que se planteaba era si el criterio que marcara la conducta debía estar definido por el sometimiento a la ley o, por el contrario, a la institución que establecía sin control superior lo que dice una ley a la que hay que someterse”

Para Calvino, era obvio que la ley — en este caso, la Biblia — tenía primacía y, por lo tanto, si una persona o institución se apartaba de ella carecía de legitimidad.

El cardenal Sadoleto, por el contrario, defendía que era la institución la que decidía cómo se aplicaba esa ley y que apartarse de la obediencia a la institución constituía un acto extraordinariamente grave”

La Reforma optó por la primera visión, mientras que en las naciones, como España, donde se afianzó la Contrarreforma se mantuvo un principio diferente, el que establecía no solo que todos no eran iguales ante la ley, sino que, por añadidura, había sectores sociales no sometidos a ella.

Se creaba — más bien se fortalecía — así una cultura de la excepción legal justificada”

Se trata más bien del hecho de que se aceptó sin discusión que sectores importantes de la población — fundamentalmente, la Iglesia católico-romana y la monarquía — no estuvieran sometidos al imperio de la ley. Por el contrario, en la Europa reformada, la ley quedó situada por encima de las personas y de las instituciones.”

De manera trágica, sin embargo, la primacía de la ley iba a quedar descartada de las naciones católico-romanas como España, Francia o, posteriormente, las repúblicas hispanoamericanas”

debe señalarse que las autoridades ginebrinas, dando muestra de una notable inteligencia, examinaron ambas posiciones, rechazaron la propuesta del cardenal Sadoleto y llamaron a Calvino para que regresara a Ginebra. Semejante decisión iba a resultar fecunda en consecuencias positivas”

Si todo está escrito y no se sabe es porque no se lee o no se recuerda. Bien, pues no entiendo por qué tanto escándalo por lo mucho que ha aprovechado su poder nuestro Rey emérito Don Juan Carlos I cuando sólo ha hecho lo que podía porque podía, aunque no tanto lo que no debía haber hecho, aun cuando nos duela saber que no fue tan perfecto. Toda moneda tiene dos caras y no todo lo que hizo cuando reinó estuvo mal, quiero pensar, claro, aunque no estemos de acuerdo con su conducta, hubo un tiempo en que fue Rey ejemplar de España y de todos los españoles y fue el Rey en el que todos los Reyes o presidentes de los demás países querían reflejarse, decir España o ser español te hacía sentir bien, aunque algunos se empeñen en no recordarlo. O ¿También fue teatro? Y, por cierto, ¿algún gesto entre las altas esferas españolas de la Iglesia Católica, alguien ha escuchado algo al respecto?

No es que yo sea muy monárquica o muy política, sobre todo porque los bolsillos de ambas instituciones, al igual que otras, se llenan del bolsillo de todos los contribuyentes que puedan pagar todavía sus impuestos, claro, pero tanto juzgar sin ser juez cuando tantos culpables hablan y esconden la mano. No sé, ¿tanta humillación era necesaria, a quién beneficia, para qué, por qué y quién lo ordenó? Quién se va creer que se ha ido por propia voluntad. Algunos dicen que el pueblo, ¿qué pueblo? Los españoles sólo quieren trabajo para vivir con dignidad y hasta que llegó la crisis, y lo que no es la crisis, lo teníamos y ahora ¿qué tenemos? Un Rey fuera de España. Ya no hay problemas, ¿no? Ahora España entera respira tranquila.

Bueno, echando cuentas calculo que entre los que nos han vendido, nos han robado, nos han traicionado y nos han hundido, quizá cuando sigan los pasos del emérito Rey, que es lo que se tercia ahora, en España más de docena y media de españoles, entre auténticos y putativos, no quedarán. Como una sábana arrugááá va a quedar España, oiga!!!

Menos mal que siempre nos quedará “Un Mundo que Cambia” de César Vidal para informar sobre lo que nos importa y mucho más, como estos párrafos que os dejo aquí del capítulo 8 que nos habla de un hombre ejemplar donde los haya, vaya!!!:



Rockefeller no tenía el menor reparo en reconocer públicamente que sostenía una agenda globalista cuya finalidad era someter al mundo a un nuevo orden que chocaba incluso con los intereses de naciones como los Estados Unidos”

David Rockefeller no exageraba. Su familia, su fundación, él mismo eran parte clave de una agenda globalista que había comenzado décadas antes, pero que a inicios de este siglo ya podía comenzar a presentarse de manera algo más abierta”

La finalidad de esa agenda aparece claramente establecida en sus Memorías en cuanto al objetivo final. Ese objetivo implica, en primer lugar, acabar con las naciones como entidades independientes y soberanas y con las culturas sobre las que están basadas. En segundo lugar, pretende apoderarse de sus riquezas fáciles de saquear en la medida en que las naciones habrán pasado a ser meros protectorados. En tercer lugar, ese control sobre la política y la economía llevarán también a la imposición de una política antifamiliar que permita reducir drásticamente la población y privar de defensas a los individuos. Finalmente, todo lo anterior irá unido a una ofensiva de primer orden contra el cristianismo para someterlo o aplastarlo en la medida en que presenta una escala de valores contraria a ese despotismo universal”

En la práctica, las fusiones, alianzas y participaciones de los medios han convertido el mercado de la información en un conjunto de oligopolios que constituyen un riesgo creciente para la veracidad y la neutralidad informativas de la prensa escrita, radiada y televisada así como de la industria del entretenimiento”

La acción de organizaciones internacionales que no derivan de mecanismos democráticos ni nacen de la voluntad popular es esencial para el avance de la agenda globalista. El propio David Rockefeller menciona varias en sus Memorias”

En contra de lo que puedan pensar los ciudadanos de a pie, la política exterior de las últimas décadas a debido mucho más a la labor de personajes como Brzezinski que a la acción del Congreso o del Senado. Cuando se contemplan los resultados de la labor de estas entidades, en cuya formación no existe el menor resquicio de democracia, puede comprenderse el avance de la agenda globalista”


Continuará...





lunes, 20 de abril de 2020

SALTAR AL VACÍO


Estoy muy, muy, muy cansada. Harta diría yo. Harta de ver, de escuchar, de callar. De ver tanta nube negra a punto de soltar su alquitrán y callar, de escuchar cómo cada día la tormenta avisa su llegada y callar, de tener miedo a decir lo que pienso y callar. Sí, miedo. Miedo a perder la amistad de gente maravillosa porque quizá no pienso de igual manera que ellos o que vosotros, pero ya está. Ya no puedo más.
Ya, ya ..., ya sé que ésto puede que os pase a muchos de vosotros. Y que sea natural. Que el pensamiento es libre y cada cual puede pensar cómo guste, y “supuestamente” hay que respetar todas las opiniones y puntos de vista diferentes a la nuestra y bla, bla, bla. Pero… ¿Qué pasa, se ha vuelto majara todo el mundo o qué?.
Nunca me ha gustado la política, nunca la entendí ni me la explicaron, quizá sea eso: que no tengo cultura política, ni científica, ni matemática, ni histórica, ni literaria, al menos , no la suficiente y ahí está el problema. Hablar sin tener los datos necesarios es saltar al vacío, pero a éstas alturas obtener un panorama amplio, fiable y sobre todo objetivo de la situación actual supondría vivir más de una vida para mí , y no pienso consentirlo. Con una vida real tengo bastante.
En mi casa no se conversaba sobre ello. Ni un político en la familia…, que yo sepa. En mi casa jamás se hablaba de política, pero sí se hablaba de la escasez y la miseria, de la enfermedad y las heridas, sí del hambre de niños y adultos, sí de los muertos, sí se hablaba de la infancia y de la juventud: ésa que no vuelve a pasar dos veces en la vida y de que “algo” se las arrebató, así, como cuando entra una bala en la frente y no sabes por dónde ha venido. Pero... ¿Qué ocurre con la gente?
Qué triste pasado, qué triste que tu familia tenga ése desequilibrio clavado en su recuerdo y en su piel, y qué triste que la política tenga esa cara B en el disco. Esa cara que lleva a que las gentes se maten unas a otras porque la política falló o fracasaron los políticos.
Nací en un pueblo de Córdoba. Me he criado, casado y divorciado en Zaragoza. Seguramente me moriré aquí. Tengo familia en Madrid, en Manresa, en Málaga, en Granada, en Palma de Mallorca, en Extremadura, en Burgos, en Logroño, en Gandía, y no sé en cuantas provincias más. Tengo amigos en Bilbao. Mis antepasados maternos provenían de Galicia y los paternos de Aragón, no sé qué pueblo.
No me gusta la política, no la entiendo. No me gustan las derechas ni las izquierdas, no las entiendo, pero una persona (no diré su nombre, por si no lo recuerda) me dijo algo interesante sobre que la política es lo único que tiene el poder para cambiar nuestra vida, que todo es político: escoger un periódico, una película, una canción, un libro, un autobús, un coche, unos zapatos, un traje, un bolso etc,etc...


Qué pena yo nunca lo vi desde esa perspectiva hasta entonces, pero tenía razón la política está en la mayoría de las decisiones que tomamos. Ya sé, ya sé, uno escoge lo que le gusta dentro de su presupuesto, claro, pero ¿acaso ésto no es algo político?
Todo sería más fácil para mí si tuviera una posición política, pero no la tengo. Y ahora menos. Hay ideas de izquierdas y de derechas con las que estoy de acuerdo, pero encuentro en ambas corrientes algunas ideas que no comparto en absoluto. Nada me convence de que uno u otro ideario vayan a cambiar algo bajo el sol para el resto de los habitantes, algo en positivo, claro.
Respeto a las personas piensen lo que piensen en todos los ámbitos: religioso, cultural, social, político etc, etc., y me gustaría que ese respeto fuera recíproco, y tengo en cuenta que todos poseemos verdades en las manos, aunque la verdad que tengo en mis manos no tiene por qué coincidir con la que los demás tienen en las suyas. Todas cuentan.
Y ahora, en medio de tanta destrucción y terror sanitario, económico y, ante todo…, humano, lo único que no necesito es leer, ver o escuchar el insulto, la humillación, la amenaza, la rivalidad y el desprecio exponencial que unos y otros lanzan sobre los que piensan diferente. ¿Dónde está la tolerancia de la que unos y otros presumían y hasta exigían? ¿Qué locura es ésta?
Igual soy de ideas moderadas. De eso que llaman “centro”, pero ¿Cómo hallar el centro cuando se ha perdido el norte, el sur, el éste y oeste?.
¿Qué tal si honramos a los muertos con el mismo silencio con el que todos se han despedido de éste mundo y acompañamos a sus familiares y amigos con todo el cariño que se merecen y con toda la dignidad y respeto que seamos capaces de entregarles? ¿Qué tal si recompensáramos a todos los que nos ayudan con su trabajo en hospitales, en tiendas, en carreteras, en la seguridad de todos y fuéramos capaces de tranquilizarnos y sosegarnos por ellos? ¿Qué tal si trasmitiéramos y ayudáramos a los políticos para que buscaran el centro del camino que han extraviado entre unos y otros, si es que alguna vez lo encontraron, para que todo esto tenga el mejor fin posible? ¿Qué tal si hacemos un esfuerzo más?
Cómo hacer entender que la histeria colectiva y la narrativa extrema en política, como en todo, nos ciega y nos aparta del camino que otros habrán de continuar y que de seguir así todos vamos de cabeza al pozo negro que unos pocos han diseñado para nosotros desde sus intocables y extravagantes despachos con su inmundicia y sin escrúpulos. No hagamos el trabajo sucio de los ingenieros de la tarta que otros se comerán.
¡Ya está! ya me quedé sin amigos.

sábado, 18 de abril de 2009

"CALOR": FINALISTA EN LOS PREMIOS DE LA CRITICA II

Bien, a día de hoy ya sabemos que el último poemario de Manuel Vilas: “Calor”, optaba al “Premio de la Crítica”, y que a muchos de sus admiradores, entre los cuales me incluyo, o seguidores nos hubiera gustado que se lo hubiesen entregado a él y no a otro, como al final ha ocurrido.
Seguramente, algunos, pensarán que éste hecho se podría ver como un fracaso, sin embargo, no lo es. Y no lo es porque, al contrario de lo que pueda parecer, nadar contra corriente nunca ha sido fácil y la literatura de Manuel Vilas es una lucha incesante y contra corriente y, bajo mi humilde punto de vista, la noticia de que “Calor” optase a dicho premio ya es un “Premio” en sí mismo. Quizá signifique que las cosas empiezan a cambiar y lo que parece ser un pequeño-gran paso más para Manuel Vilas, como escritor y poeta, sea en realidad, un gran paso para la nueva literatura de la que él mismo Vilas es, de por sí, un claro ejemplo y referente.

Desde aquí reitero mi ENHORABUENA para Manuel Vilas.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

CON PALABRAS

Hace un par de días venía en la portada de un periódico una fotografía que me dejó (no diré horrorizada, porque creo que hay muy pocas cosas que me horroricen hoy por hoy y por desgracia) sin palabras. Era una imagen tomada a muchos kilómetros de nuestro país. Era y es una prueba más de la locura que se adueña de los seres humanos y, cómo toda locura, inexplicable: en la imagen se contempla la cara de un niño con pánico y dolor en los ojos, uno de los cuales está ensangrentado, al igual que la mitad de su cara. Al coger el periódico casi podías tocar la sangre que nos salpica a todos.
El niño está en brazos de un adulto tal vez sea su padre, pienso, y éste no parece reflejar menos pánico y dolor que el niño.
El fotógrafo debió inmortalizar la instantánea mientras el adulto corría en busca de ayuda y al mismo tiempo, con su mano derecha, sujeta cómo puede la cabeza herida del niño y su desesperación. Y ellos han tenido suerte, por esta vez, porque muchos otros no pudieron salir corriendo.

Yo no sé muy bien lo que ocurre desde hace la tira de años en éstas zonas del mundo (soy consciente de la existencia de esta u otra violencia en otras muchas zonas) o quizá algo sepa por los medios de información, pero no consiga entender cómo en todo este tiempo los que manejan el poder no sean capaces de encontrar otra solución a sus conflictos que no sea masacrar a la población civil e indefensa.

Yo no sé si es una cuestión política, religiosa, racial, económica o qué cojones es. Sólo sé que las personas antes que ser de derechas o de izquierdas, de ser cristianos, musulmanes, judíos o árabes, de ser de una raza o de otra, de ser ricos, asalariados o pobres: todos, absolutamente todos somos humanos ¿tan difícil es asumir esto?, aunque viendo a diario imágenes como ésta, entre otras cosas, empiezo a dudarlo, joooder! vaya atmósfera, sí, Manuel, sí, o la cambiamos o ella nos cambiará a nosotros, por cierto, os invito a que paséis por mi blog favorito: el de Manuel Vilas http://manuelvilas.blogspot.com/ yo le comprendo cuando dice todo lo que dice. El que no le comprenda es que no sabe ver... más allá de sus narices.

Ah…se me olvidaba: Feliz año NUEVO